Las madres siempre son un problema para los hijos. Al menos, es lo que piensa Óscar, un niño de ocho años cuya madre tiene innumerables defectos: su empeño en que pruebe nuevas comidas, prejuicios absurdos contra las chucherías... y, sobre todo, su amor hacia Garbanzo, el fastidioso hermano pequeño. Aunque Óscar una tiene una solución a todos sus problemas: vender a su madre. Aunque esto, lejos de solucionarle la vida, le llevará a descubrir que no hay nada más importante que el cariño de la familia.