Israel puede definirse, sí, como un gran proyecto antipoético o contrapoético. Y sin embargo Jorge Camacho lleva años atreviéndose a afrontar poéticamente esta rutinaria y radical contrapoesía israelí. El libro que el lector tiene entre sus manos recoge una selección de los poemas en los que Camacho ha ido encajando -y desnudando- los sucesivos "gestos máximos" de degradación que acompañan la Ocupación de la "Palestina estrangulada".
Santiago Alba Rico
Palestina estrangulada no es un ensayo, sino poesía, y más allá de cualquier matiz nos interroga radicalmente: ¿podemos negar al pueblo palestino el derecho a la resistencia? Creo que sólo cabe una respuesta. No, no podemos. Si queremos una solución, contribuyamos a ella. Pero nadie puede pedir al pueblo palestino que espere indefinidamente a que llegue una solución desde no sabe dónde, más tras tantas promesas incumplidas.
Alexa Gorzi