No tengo una predilección especial por la novela detectivesca como evasión ideal. Simplemente digo que todo lo que se lee por placer es una evasión, se trate de un texto en griego, de un libro de matemáticas, de no de astronomía, de uno de Benedetto Croce o de El diario del hombre olvidado. Decir lo contrario es ser snob intelectual y un principiante en el arte de vivir.