En un pueblo del sur de España vive Frasquita Carrasco, una costurera que tiene fama de maga o de bruja, pues parece infundir vida a las prendas que confecciona. Un día, su marido se juega a Frasquita en una apuesta-- y pierde. Eso la obliga a cometer un adulterio y a marcharse del pueblo con sus hijos y huir a través de Andalucía, una región sumida hacia finales del siglo XIX en revueltas campesinas, en las que verán trágicamente implicados. Su periplo los lleva hasta África, donde Frasquita da a luz a su última hija y donde se irá cerrando el ciclo de su vida.