A través de la escritura de quien lleva quince años viviendo en los Balcanes, Marc Casals desmitifica tópicos como el supuesto carácter belicoso de sus habitantes. Lo hace construyendo delicadísimas miniaturas de dieciséis personas: bosnios musulmanes, de origen serbio, croata, montenegrino, judíos, descendientes de turcos cuyas biografías componen un puzle fragmentado y contradictorio.