La Europa medieval de las pestes, de los visionarios místicos, de los flagelantes, de los predicadores, del satanismo y de la adivinación están encarnados en la severa mirada del esqueleto y el cadáver danzante como última imagen de su realidad. La Dança de la Muerte es el espejo donde se refleja el desasosiego del mundo occidental, la visión del universo descarnado de la violencia satírica. Entre sus versos desfila una sociedad lacerada por el desengaño, la ruina y el exterminio, evocada desde la finitud de la existencia y las ceremonias rituales y dramáticas de la máscara de la Muerte.