FERNANDO CORBALÁN / GERARDO SANZ
La domesticación del azar, su reducción a números, es uno de los logros más formidables del intelecto humano, Donde antes sólo gabía el blanco de la certeza absoluta y el negro de la duda radical, ahora se nos abre un paisaje de infinitas gamas de gris, de probabilidades más o menos favorables, cuyo estudio y análisis constituye una de las ramas más fascinantes de la matemática moderna.